7 hábitos para mejorar la productividad y no procrastinar

Las redes sociales, hacer scroll infinito, los chats de WhatsApp, los memes, Netflix o cualquier otra aplicación que consuma gran cantidad de tiempo. Hoy en día, vivimos rodeados de distractores y, aún peor, estamos enganchados a ellos. Es muy fácil dejar de hacer la tarea o el trabajo que debemos hacer, comenzar a mirar el móvil y perder horas en ello, aunque después sentimos arrepentimiento (o no). Si quieres evitar este escenario y mejorar la productividad, en este post te daremos los hábitos que debes tener para no procrastinar

Hábitos para no procrastinar

Al contrario del refrán popular, es cada vez más común dejar para mañana lo que se puede hacer mañana. Como un problema para el “yo del futuro”, con el que hay que lidiar, pero no ahora. Y esto es un hábito muy fácil de adquirir y mantener, porque es más cómodo. Sin embargo, estas acciones traen un ciclo en el que se repiten constantemente la procrastinación y el aplazamiento. Para evitarlo, es recomendable adquirir estos hábitos para mejorar la productividad

Identificar y priorizar tareas

Comienza el día con una lista clara de tareas a alcanzar y dales una prioridad, porque no todas las actividades tienen el mismo nivel de importancia. Para lograr esto, la Universidad de San Agustín desde 2019 ya recomienda la técnica de Eisenhower, que divide las tareas en cuatro categorías: importantes y urgentes, importantes pero no urgentes, urgentes pero no importantes, y ni urgentes ni importantes. Al asignar tiempo y recursos a las tareas que realmente impulsan nuestros objetivos, evitamos la trampa del multitasking, que aunque parece productivo, puede disminuir nuestra eficacia.

Establece objetivos diarios

Establecer metas realistas y alcanzables diariamente ayuda a mantener un sentido de logro y dirección. Es importante que estos objetivos sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales (SMART, en inglés), asegurando que cada día se dé un paso adelante hacia metas más amplias. Esta práctica no solo mejora la productividad, sino que también reduce la tendencia a procrastinar, ya que proporciona una estructura clara para el día.

Reconoce tus horas de productividad

¿Eres una persona diurna o nocturna? Cada persona tiene momentos del día en los que su energía y concentración están en su punto máximo. Identificar estas horas de productividad personal y dedicarlas a las tareas más exigentes o importantes puede aumentar enormemente la eficiencia. Durante estas horas, es necesario minimizar las distracciones y centrarse en las tareas más importantes.

Asigna tiempo a cada tarea

Esta práctica implica determinar con anterioridad cuánto tiempo dedicaremos a cada actividad, creando así un horario estructurado que facilita la gestión del tiempo. Al asignar un tiempo específico para cada tarea (y cumplirlo), nos comprometemos a concentrarnos en esa actividad durante el período establecido. Esta planificación permite que cada tarea reciba la atención necesaria sin caer en la trampa de dedicar demasiado tiempo a una sola actividad, lo que podría llevar a descuidar otras responsabilidades importantes.

Evita el multitasking

Aunque el multitasking parece lo contrario a procrastinar, en realidad puede disminuir la calidad y alargar el tiempo necesario para completar las tareas. Además, en ocasiones se hace una menor calidad en el trabajo y aumentan los errores. Focalizarse en una sola tarea a la vez representa un aumento de la productividad, ya que se evita la pérdida de tiempo y energía al cambiar constantemente de una tarea a otra.

Descansos regulares

Aunque descansar se puede sentir como una disminución de la productividad, si queremos mantener un alto nivel de concentración y evitar el agotamiento, es necesario tomar descansos regulares. Los descansos cortos después de cada sesión de trabajo pueden ayudar a refrescar la mente y mejorar el enfoque en la siguiente tarea. 

Ambiente apropiado

Si hay ruido, colores fuertes alrededor o elementos distractores, es más fácil desconcentrarse. Un ambiente apropiado es necesario para mejorar la productividad y no procrastinar. En el trabajo, las ideas para mejorar el ambiente laboral pueden incluir pequeños cambios, como un espacio limpio y organizado, una silla cómoda o una buena iluminación. Una desorganización excesiva puede ser abrumadora y contribuir a la procrastinación y al estrés laboral, ya que dificulta la localización de documentos o herramientas necesarias, interrumpiendo el flujo de trabajo.

Consejos para luchar contra la distracción

  • Limita las interrupciones digitales. Es mejor dejar el móvil en modo silencioso y alejado de la zona de trabajo. Establece períodos específicos para revisar el correo electrónico y las redes sociales, en lugar de atender a cada notificación al instante. Si tienes problemas para hacer esto, utiliza herramientas o aplicaciones que bloqueen temporalmente el acceso a sitios web distractivos durante las horas de trabajo.
  • Aprende a decir no. A veces, la fuente de distracción viene de compromisos adicionales o solicitudes de otras personas. Aprende a decir no a tareas o actividades que no se alinean con tus prioridades actuales. Especialmente cuando no son parte de las responsabilidades. 
  • Minimizar las interrupciones físicas. Una de las ideas de mejora para una empresa en términos de productividad es acordar ciertos períodos del día como tiempo de no interrupción o zonas de silencio. Durante este tiempo, se evita interrumpir a las demás personas a menos que sea absolutamente necesario. 
  • Establece recompensas. Establece objetivos pequeños y recompensate al alcanzarlos. Estas recompensas pueden ser tan simples como una breve pausa para tomar un café o un momento de descanso para leer algo de interés personal.
  • Recordatorios y listas. Mantén una lista de tareas actualizada y utiliza recordatorios. Esto es especialmente útil para tareas complejas o de largo plazo, donde es fácil distraerse o perder el enfoque. Las aplicaciones de gestión de tareas o simples notas adhesivas pueden ser herramientas efectivas en este sentido.
  • Encuentra lo que funciona para ti. Tal como recomienda la Universidad de Colorado, es importante descubrir cuál es la mejor forma de manejar tus tareas y compromisos. Considera si trabajas mejor en solitario o en grupo. Experimenta con distintos ambientes laborales hasta descubrir el que más se ajusta a tus necesidades y el que te ayude a no procrastinar. 

Enfrentar las distracciones y mejorar la productividad es un viaje continuo de auto-mejora y adaptación. Procrastinar es muy fácil, tanto que es un problema. Pero si somos conscientes de estas distracciones, podemos evitarlas y aplicar hábitos que mejoran la productividad. Aunque es importante cumplir con las responsabilidades, tampoco debemos obsesionarnos con la productividad, al punto de no descansar. Lo ideal es lograr un equilibrio que permita compaginar la vida laboral y personal

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