Abres la app de tu banco y ves dos cifras que no cuadran: una dice 850 euros y la otra, 790. ¿Cuál es la buena? En realidad, las dos. Aunque tal vez no sepas del todo qué es el saldo retenido, conocer los tipos de saldos bancarios te puede evitar sorpresas al pagar con tarjeta.
Te explicamos qué es el saldo retenido, qué diferencia hay entre el saldo real y, el saldo disponible, por qué no siempre coinciden y qué provoca una retención.
- Tipos de saldos bancarios
- ¿Qué es el saldo real?
- ¿Qué es el saldo disponible?
- ¿Qué es el saldo retenido?
- ¿Qué es el saldo retenido en una tarjeta de débito?
- ¿Qué es el saldo disponible en una tarjeta de crédito?
- Controla tus saldos desde el móvil
- Preguntas frecuentes
Tipos de saldos bancarios
No todas las operaciones se completan al instante: entre el pago y el cargo anotado de forma definitiva pueden pasar horas o días. Por eso, tu dinero se puede verse desde tres ángulos:
- Saldo real o contable: todo el dinero que figura en tu cuenta.
- Saldo disponible: la parte que puedes usar ahora mismo.
- Saldo retenido: la parte que está reservada de forma temporal y que todavía no puedes tocar.
Esto ocurre en cualquier cuenta corriente. Si estás valorando cuál encaja mejor contigo, te contamos los tipos de cuentas bancarias que hay y cómo elegir la tuya.
¿Qué es el saldo real?
El saldo real, también llamado saldo contable, es la cantidad total de dinero que hay en tu cuenta en un momento concreto según los registros del banco. Incluye los movimientos ya anotados y también los importes reservados a la espera de que una operación se complete: es dinero tuyo, aunque no esté libre para gastarlo.
Por ejemplo, si tienes 850 euros en tu cuenta y una compra de 60 euros pendiente de cobro, tu saldo real sigue siendo de 850 euros hasta que el comercio cobre definitivamente el importe.
¿Qué es el saldo disponible?
El saldo disponible es el dinero que puedes usar sin restricciones: pagar con tarjeta, sacar efectivo, hacer una transferencia o enviar un Bizum. Es el saldo real menos lo que está retenido.
Es la cifra en la que debes fijarte antes de una compra importante. Si gastas por encima de ella, la operación puede rechazarse o tu cuenta puede quedarse en números rojos, como te explicamos en nuestro artículo sobre el descubierto en la cuenta bancaria.
Importante: si recibes un cargo mientras parte de tu dinero está retenido, es posible que se genere un descubierto aunque el saldo real parezca suficiente, así que presta especial atención a los recibos domiciliados.
Diferencia entre saldo contable y disponible
La diferencia entre el saldo contable y el disponible se debe, sobre todo, a los tiempos: el banco autoriza tu pago con tarjeta al momento, pero el comercio puede tardar días en enviar el cobro definitivo. Imagina que el viernes pagas una cena de 60 euros. El restaurante no liquida la operación hasta el lunes. Durante el fin de semana, tu saldo contable marcará 850 euros y tu disponible, 790. El lunes, al anotarse el cargo, ambos coincidirán en 790.
| Momento | Saldo contable | Saldo retenido | Saldo disponible |
| Antes del pago | 850€ | 0€ | 850€ |
| Fin de semana (cena de 60€ sin liquidar) | 850€ | 60€ | 790€ |
| Lunes (el comercio cobra) | 790€ | 0€ | 790€ |
Algunos ingresos que requieren comprobación, como un cheque, también pueden figurar en el contable antes de estar disponibles.
¿Qué es el saldo retenido?
El saldo retenido es un importe que el banco bloquea temporalmente en tu cuenta. Sigue siendo tuyo y forma parte de tu saldo real, pero no puedes usarlo hasta que la operación se complete o se cancele.
Las causas más habituales de una retención son:
- Pagos con tarjeta pendientes de liquidar: el comercio ya ha autorizado la compra, pero aún no ha cobrado el importe definitivo.
- Preautorizaciones: hoteles, empresas de alquiler de coches o gasolineras automáticas reservan una cantidad como garantía porque todavía no saben cuánto vas a gastar.
- Operaciones fallidas o duplicadas: un pago que no llega a completarse puede dejar una retención que se libera sola en unos días.
- Órdenes judiciales o administrativas: un embargo también inmoviliza dinero, aunque funciona de forma muy distinta. Te lo explicamos en nuestro artículo sobre el bloqueo de cuenta bancaria.
- Ingresos pendientes de verificar: un cheque o un ingreso en efectivo desde un cajero pueden figurar como retenidos hasta que el banco comprueba el importe.
- Compras en el extranjero, peajes y plataformas de pago: suelen quedar retenidos unos días hasta que el comercio confirma el cobro.
¿Qué es el saldo retenido en una tarjeta de débito?
Como tu tarjeta de débito está vinculada a tu cuenta, cualquier retención reduce directamente tu saldo disponible. Si al llegar a un hotel te reservan 150 euros como fianza, ese dinero desaparece de tu disponible aunque no te lo hayan cobrado. Al marcharte, el hotel cobra el importe real y libera el resto. Si una retención se alarga, no reconoces el comercio o ves a la vez la retención y el cargo definitivo, contacta con tu banco.
Según el artículo 47 del Real Decreto-ley 19/2018, que regula los servicios de pago en España, si no se conoce el importe exacto de un pago con tarjeta, solo pueden bloquearse fondos si has consentido esa cantidad, y deben liberarse sin demora en cuanto se conoce el importe final.
¿Qué es el saldo disponible en una tarjeta de crédito?
Aquí el concepto cambia. El saldo disponible en una tarjeta de crédito no es dinero de tu cuenta, sino la parte del límite de crédito que aún puedes usar: el límite menos los gastos hechos y las retenciones activas. Según el Banco de España, el límite de crédito disponible debe figurar en el contrato de la tarjeta y el dinero que utilizas hay que devolverlo en los plazos previstos.
Por ejemplo, si tu tarjeta tiene un límite de 1.500 euros, has gastado 400 y un alquiler de coche te ha preautorizado 200, tu crédito disponible será de 900 euros. Cuando pagas la liquidación de la tarjeta o se libera la retención, el disponible volverá a aumentar.
Resumiendo, así se nota una retención según el tipo de tarjeta:
| Tarjeta de débito | Tarjeta de crédito | |
| Qué reduce la retención | Tu saldo disponible en la cuenta | El límite disponible de la tarjeta |
| Cuándo vuelve a estar disponible | Al liberarse la retención o cargarse el importe real | Al liberarse la retención o pagar la liquidación |
Controla tus saldos desde el móvil
Tener claros estos conceptos te ayuda a saber cuánto puedes gastar y a detectar a tiempo un cargo que no reconoces. Con la cuenta online de B100 puedes consultar tu saldo y revisar tus movimientos desde la app siempre que lo necesites.
Para saber qué pagos tienes retenidos, entra en el listado de movimientos de la app: los pagos con tarjeta pendientes aparecen ahí antes de convertirse en cargo definitivo.
Preguntas frecuentes
¿El saldo retenido se pierde?
No. Sigue siendo tu dinero. Cuando la operación se completa, se convierte en un cargo definitivo por el importe real. Si se cancela, vuelve a tu saldo disponible.
¿Cuánto tiempo dura una retención?
Depende del tipo de operación y del comercio. Las compras con tarjeta suelen liquidarse en pocos días, mientras que las preautorizaciones de hoteles o alquileres de coches pueden mantenerse hasta que termina el servicio. Si el comercio no llega a confirmar el cobro, la retención no es eterna: el importe se libera al agotarse el plazo que establece cada banco.
¿Puedo usar el saldo retenido?
No. Mientras esté retenido, ese importe no se puede utilizar para pagos, transferencias ni retiradas de efectivo.
¿Qué hago si tengo una retención que no reconozco?
Revisa el detalle del movimiento en la app y, si no identificas el comercio o el importe, contacta con tu banco cuanto antes para que lo revise.