Ecoansiedad: qué es y cómo gestionar la preocupación por el cambio climático
22 de octubre
La sociedad asume cada vez con más normalidad datos como que el verano de 2026 fue el más cálido en Europa occidental desde que hay registros, o que en España las precipitaciones estuvieron muy por debajo de lo habitual para esa época del año. Son cifras que invitan a la reflexión, aunque hay para quienes son más que números: suponen una inquietud que no desaparece. Esa sensación tiene nombre: ecoansiedad, el malestar persistente ante la crisis climática. Te contamos qué es, por qué afecta especialmente a la gente joven y cómo hacerle frente con acciones a favor del planeta.
- Ecoansiedad: ¿qué es?
- ¿Cómo se manifiesta la ecoansiedad en el día a día?
- ¿Por qué la ecoansiedad afecta más a los jóvenes?
- ¿Cómo gestionar la ecoansiedad?
Ecoansiedad: ¿qué es?
La ecoansiedad es el malestar o preocupación persistente que sienten algunas personas ante la crisis climática y sus posibles consecuencias. No es un diagnóstico clínico, sino una reacción emocional comprensible ante una amenaza real, que puede ir desde una inquietud puntual hasta una preocupación presente en el día a día.
El término se popularizó en 2017, cuando la Asociación Americana de Psicología (APA), junto con otras organizaciones, publicó el informe Mental Health and Our Changing Climate. En él se describe como un miedo crónico a la degradación del medio ambiente, unido a la inquietud por el futuro propio y el de las próximas generaciones. Cuando el foco está en el calentamiento global, también son populares los términos de ecoansiedad climática o ansiedad por el cambio climático.
Aunque a menudo se usan como sinónimos, conviene distinguir la ecoansiedad de otros términos cercanos. La solastalgia, un concepto acuñado por el filósofo australiano Glenn Albrecht, describe el malestar por un entorno querido que ya ha cambiado o se ha degradado. El duelo ecológico se refiere a la tristeza por las pérdidas ambientales; la ecoansiedad, en cambio, mira hacia lo que podría pasar en el futuro más inmediato.

Aunque la ansiedad por el cambio climático no figura como trastorno en los manuales de diagnóstico de salud mental, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte en su informe sobre salud mental y cambio climático de que la crisis climática agrava muchos factores de riesgo para el bienestar psicológico.
Por eso, que la preocupación sea comprensible no significa que tengas que cargar con ella sin apoyo: hablar de “depresión por el cambio climático” o de un trastorno de ansiedad es algo que solo puede valorar un profesional, sobre todo si el desánimo se prolonga o interfiere en tu vida.
¿Cómo se manifiesta la ecoansiedad en el día a día?
La ansiedad por el cambio climático no se manifiesta de la misma forma en todas las personas. Un estudio internacional publicado en The Lancet Planetary Health en 2021 recoge emociones tan distintas como la tristeza, la rabia, la impotencia o la culpa. Estas son algunas de las señales o síntomas de la ecoansiedad más habituales:
- Preocupación constante: el tema vuelve a tu cabeza aunque intentes desconectar.
- Impotencia: sientes que nada de lo que hagas tendrá efecto frente a un problema tan grande.
- Culpa: cada compra, viaje o gesto de consumo te genera remordimiento.
- Información en bucle (o todo lo contrario): no puedes parar de leer noticias sobre el clima o, al revés, las evitas por completo.
- Tristeza: aparece al pensar en el futuro o lugares que conoces y que han cambiado, como bosques quemados o ríos con cada vez menos caudal.
- Rabia o frustración: surge ante la sensación de que la sociedad o los distintos gobiernos no actúan lo suficiente.
Ninguna de estas emociones te define. De hecho, la preocupación por el planeta también puede ser un motor: es la señal de que algo te importa y de que estás dispuesto a trabajar en esa dirección.
¿Por qué la ecoansiedad afecta más a los jóvenes?
La población joven es una de las más expuestas a la ansiedad climática. Así lo muestra la misma encuesta internacional, publicada en The Lancet Planetary Health y realizada a 10.000 jóvenes de entre 16 y 25 años: el 59% se declaró muy o extremadamente preocupado por el cambio climático y el 84%, al menos moderadamente.
La OMS también recuerda que estos efectos no se reparten por igual y que la edad es uno de los factores que influyen. Entre las razones que explican esta mayor sensibilidad están:
- Un horizonte vital más largo: son quienes más años convivirán con los efectos del cambio climático.
- Menos capacidad de decisión: muchas medidas dependen de gobiernos y empresas en los que todavía tienen poca influencia.
- Más exposición a la información: las redes sociales hacen que las noticias sobre el clima lleguen de forma constante.
- Sensación de inacción: el estudio de The Lancet relaciona el malestar con la percepción de que los gobiernos no hacen lo suficiente.
¿Cómo gestionar la ecoansiedad?
Gestionar la ecoansiedad no consiste en dejar de preocuparte por el planeta, sino en evitar que esa preocupación te paralice. Estas son tres vías que puedes poner en práctica.
Conecta con la naturaleza
Pasear por un parque, salir al monte o pasar un rato junto al mar te recuerda que el entorno que te preocupa sigue ahí y merece la pena cuidarlo. La OMS recoge en su revisión sobre espacios verdes urbanos y salud que estos lugares se asocian con la relajación y el encuentro con personas con la misma inquietud. Y si quieres sumar otros momentos de pausa a tu rutina, puedes combinar estas salidas con la práctica diaria de meditación.
Dosifica la información sobre el clima
Estar al día es importante, pero consumir noticias sobre el clima a todas horas puede acrecentar tu ecoansiedad. Puedes encontrar un equilibrio:
- Eligiendo fuentes fiables: organismos públicos como la AEMET publican balances climáticos con datos contrastados y sin alarmismo.
- Poniendo horario a la información: reserva un momento concreto del día para leer noticias, en lugar de hacerlo en bucle.
- Silenciando las notificaciones: y, si lo necesitas, haciendo un detox digital de vez en cuando.
Convierte la preocupación en pequeñas acciones
La impotencia pesa menos cuando pasas a la acción. La campaña Actúa ahora, del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) anima a sumar gestos cotidianos y reflexionar sobre a dónde va tu dinero. Algunas ideas a tu alcance son:
- Alarga la vida de lo que tienes: reparar, reutilizar, por ejemplo a través de apps de segunda mano, y reciclar son formas de apostar por la economía circular.
- Muévete de forma sostenible: camina, usa la bici o el transporte público cuando puedas. Y si necesitas un incentivo, en B100 encontrarás la aliada perfecta: la regla de ahorro saludable Move to Save. Gracias a ella, cada vez que cumples tu objetivo diario de pasos, mueves la cantidad de dinero que elijas a la Cuenta Health, nuestra cuenta remunerada.
- Ahorra energía en casa: pequeños ajustes de consumo también cuentan. Te dejamos algunos trucos para ahorrar energía que notarás también en la factura.
- Revisa a qué se destina tu dinero: elegir dónde lo gestionas es otra forma de actuar.
En B100 partimos de esa misma idea: dejar de preocuparnos para empezar a ocuparnos. A través de nuestro proyecto de limpieza del mar, destinamos una parte de nuestros ingresos a misiones de recogida de plástico junto a Gravity Wave.
Tú también formas parte de ese impacto cada vez que pagas con las tarjetas de B100: con cada compra, contribuyes a limpiar el mar sin que te cueste nada extra. ¿Quieres saber cuánto plástico recoges con cada compra? Hemos creado esta calculadora para que puedas consultarlo y descubrir todo lo que puedes hacer por el planeta con un simple gesto.
Fuentes consultadas
- Asociación Americana de Psicología (APA) - Mental Health and Our Changing Climate: Impacts, Implications, and Guidance
- Organización Mundial de la Salud (OMS) - Mental health and climate change: policy brief
- The Lancet Planetary Health - Climate anxiety in children and young people and their beliefs about government responses to climate change: a global survey
- OMS, Oficina Regional para Europa - Urban green spaces and health
- Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) - Actúa ahora
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tu preocupación es intensa o se prolonga en el tiempo, consulta con tu médico o con un profesional de la psicología.
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